El biólogo Bruno Kremer habla sobre las algas

DW-World.de: Deutsche Welle
Tanto son microorganismos como inmensas plantas intransportables: las algas
Tanto son microorganismos como inmensas plantas intransportables: las algas

Las algas no sólo son versátiles, robustas y adaptables; también contienen valiosas vitaminas y minerales. Y están por todos lados. El biólogo Bruno Kremer habla sobre ellas, con entusiasmo, a DW-WORLD.

DW-WORLD: ¿Qué son las algas, señor Kremer?

Bruno Kremer: Las algas conforman un interesante grupo de organismos de espectro considerable. Pueden ser desde microorganismos monocelulares hasta algas imposibles de transportar por un ser humano; pueden pesar hasta 40 o 50 kilos; algunas pueden llegar a medir 60 metros.

Dr. Bruno Kremer de la Universidad de Colonia
Dr. Bruno Kremer de la Universidad de Colonia

Estas algas pueden ser verdes, de color marrón o rojo. ¿Qué significa esta diferencia de color?

Sus diferentes colores manifiestan experimentos interesantes de la evolución, intentos de probar con diferentes tipos de estructuras. Las más exitosas resultaron las algas más grandes, las que se derivan del tipo de color verde. Aunque las plantas tengan diversos matices de verdes, disponen de las mismas sustancias que las algas verdes, es decir dos tipos de clorofila. Otras algas, las marrón o las rojas, disponen de dispositivos alternativos de color.

¿La variedad de colores representa una adaptación a la vida en el agua?

Efectivamente. En el agua, los colores de la luz solar son absorbidos de diferente manera de acuerdo a la profundidad. Son absorbidos y desaparecen. Por eso los mares más bien profundos son más bien azules, las algas en su interior disponen de sustancias cromáticas especiales.

¿Dónde viven las algas?

Por definición, en el agua. Puede ser en aguas interiores –en biotopos de agua dulce- o en el mar. Este hábitat inmenso funciona sólo gracias a ellas, pues las productoras del oxígeno. También encontramos algas en tierra firma: en los árboles, en ciertos muros de edificios, en lápidas. En principio, las encontramos en cualquier lugar que sea sombrío y húmedo.

Aparte de verdes y rojas, existen las algas azules. A pesar de su nombre se trata de bacterias. Empezaron hace 3.800 años a convertir la luz en energía. ¿Qué sucedió exactamente en ese entonces?

En un principio teníamos una atmósfera en la cual no existía oxígeno. Los organismos que se iban desarrollando vivían sin él. Luego surgieron las bacterias que se encargaron de la fotosíntesis y, prácticamente, inventaron el sistema de nuestras plantas actuales: la fotosíntesis con generación de oxígeno. Aproximadamente un 20 por ciento del oxígeno que tenemos en nuestra atmósfera es producto de la fotosíntesis de los organismos.

Para los organismos, el oxígeno en entornos donde no existe, iguala a un veneno. Es decir, este cambio representó para muchos una absoluta catástrofe. Tuvieron que retirarse a zonas sin oxígeno –como las capas más profundas del suelo- o, simplemente, morir.

Donde esté sombrío y húmedo habrá algas. Pero también en el yogúr.
Donde esté sombrío y húmedo habrá algas. Pero también en el yogúr.

¿Y la luz marina que producen las algas?

Ésa es una especie a la que no pertenecen todos los tipos de alga. Se llama Noctiluca, organismo luminoso nocturno. Irradia, efectivamente, una luz misteriosa. Su significado biológico lamentablemente aún no lo conocemos. Para otro tipo de organismos que producen luz tenemos explicación: las luciérnagas, por ejemplo, producen luz para encontrar pareja.

Las algas están en todos lados, pero no las percibimos, ¿verdad?

Diariamente estamos en contacto con algún tipo de alga. Empieza bajo la ducha; la mayoría de jabones líquidos tienen algún componente de algas, que hace que las sustancias limpiadoras se mantengan un poco más sobre la piel y no desaparezcan al primer contacto con el agua. También en la pasta dental hay muchos componentes de este organismo: que salga de manera tan ordenada del tubo se lo debemos a las algas oscuras. En el yogúr también tenemos que ver con algas: se encargan de que mantenga su consistencia.

Las algas son saludables y sabrosas. ¿Ha comido algas alguna vez?

Las he probado y he cocinado con ellas. Es una experiencia culinaria muy interesante. En ciertos países del planeta, los seres humanos se alimentan desde hace miles de años de algas. En Europa aún no son populares, por lo menos no en tierra firme; en las regiones costeras sí que cuentan como verdura marina. En Francia, en la Bretaña, se puede comprar en todo supermercado salade de pecheur, ensalada de pescador; se trata de una mezcla de diferentes algas que, en realidad, sabe bastante bien.


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