España lidera el trafico de la web de intercambio de archivos MEGA

La nueva plataforma para compartir archivos en internet del excéntrico empresario Kim Dotcom ha arrojado un dato curioso. Un mismo país lidera el tráfico cada semana desde su lanzamiento el 20 de enero: España.

Mientras los españoles no paran de hacer clic en la web sucesora de la clausurada Megaupload, la Alianza Internacional de la Propiedad Intelectual (IIPA, por sus siglas en inglés) acaba de recomendar a las autoridades de Estados Unidos que España vuelva a la llamada Lista 301, en la que aparecen las naciones acusadas de ser complacientes con la piratería.

La IIPA es una asociación que nuclea a los productores de películas, series, música, software, videojuegos y libros.

Y su opinión es muy tenida en cuenta por la Oficina del Representante del Comercio, encargada de elaborar la Lista 301, de la que España salió por primera vez el año pasado.


Opiniones divididas


Esta alianza sustenta su opinión desfavorable hacia España por la lentitud a la hora de atender los reclamos de aquellos que denuncian que sus derechos de autor son infringidos. Además, resalta que sólo dos sitios han sido dados de baja, mientras quedan 80 expedientes por resolver en la comisión del Ministerio de Cultura encargada de estos temas.

Las opiniones sobre si estos argumentos son válidos están divididas. Desde el sector de las industrias culturales coinciden en que no se está combatiendo la piratería como se debe y ponen las estadísticas como prueba de que no hablan por hablar.

"Que España vuelva a la Lista 301 sería una noticia lamentable y triste que deseamos que no ocurra", explica  José Manuel Tourné, director de la Federación para la Protección de la Propiedad Intelectual y parte de la Coalición de Creadores e Industrias de Contenidos.

Esta Coalición difunde cada año un informe del su Observatorio de Piratería y Hábitos de Consumo de Contenidos Digitales. El último disponible es del año pasado y hablaba de que esta práctica afectaba a un 77% del mercado de contenidos digitales. El sector más perjudicado, según el informe, era el de la música (98%). Las pérdidas económicas las cifraba en casi 11.000 millones de euros.

Desconfianza en las estadísticas

Pero este tipo de relevamientos despiertan la desconfianza, cuando no el rechazo, de quienes son más críticos con lo que a menudo se denomina lucha antipiratería.

Enrique Dans, profesor de Sistemas y Tecnologías de Información de la IE Business School, sostiene que estas estadísticas tantas veces reproducidas por medios de comunicación son una "intoxicación intelectual".

No les da credibilidad porque están confeccionadas por el sector empresarial en forma interesada.

"La propia industria encarga periódicamente estudios y en la práctica dicta lo que esos estudios tienen que decir", le comenta  el autor de uno de los blogs de referencia sobre tecnología en idioma español.

No cree en absoluto que España sea un "zona liberada" para la violación de la propiedad intelectual, por más que lo digan informes de distintos asociaciones. "Generan estadísticas parecidas basadas en el mismo tipo de cuestionarios, en el mismo trabajo de campo, y en muchos casos con las mismas consultoras", argumenta. El objetivo: presionar al gobierno para que tome medidas más dura.

Castigo a quien lucra

Si bien las posiciones de Dans y Tourné parecen opuestas, coinciden en que la ley debe caer sobre quienes lucran con el trabajo de otros y no contra quienes lo consumen. De hecho, Tourné reconoce que habido "mensajes desafortunados" como equiparar a quien descarga una película con alguien que roba una cartera.

El representante de la Coalición de Creadores afirma que las autoridades deberían actuar con mayor rapidez para cerrar páginas que ofrezcan contenido pirateado. Y además aboga por modificar la legislación para dejar en claro que publicar enlaces a sitios de descarga ilegales es un delito. "Ahora unos jueces dicen que sí y otros que no, es un mensaje confuso", apunta.

Dans, en cambio, cree que es la propia industria la que genera la piratería al no actuar con rapidez para ofrecer a través de internet el material en forma legal antes que los supuestos piratas.

"Si yo estoy en España y quiero ver de Anatomía de Grey el episodio que se ha emitido ayer, resulta que no tengo la posibilidad, entonces lo único que puedo hacer es irme a un P2P", explica. De hecho, considera que en ese caso no debe definirse como piratería.

El experto en tecnologías de la información tampoco acepta que el posible regreso a la lista 301 sea porque en España se comparte más material con copyright que en otros países. "España salió de esa lista cuando las compañías quisieron agradecer la aprobación de una ley que protegía los contenidos, y ahora vuelve porque esa compañías no están conformes con la aplicación de la ley", argumenta.

Tourné, como miembro de la Coalición de Creadores, cree en cambio que en España se dan dos circunstancias, que allanan el camino a la piratería, y por ende a una mala imagen a nivel internacional y pérdidas económicas en la industria. "Hay un desarrollo tecnológico y de las telecomunicaciones de primer nivel, a la vez hay una desprotección de la propiedad intelectual tremenda", opina.

Para Dans, sin embargo, el auge del intercambio de material se debe a que se ha "criminalizado violentamente" al usuario y este ha reaccionado con rebeldía. "Se ha escenificado un enfrentamiento muy fuerte entre las sociedades de derechos de autor y los propios consumidores", sostiene.

Megarrecomendaciones

Sea por la razón que fuere, las descargas vía aplicaciones P2P (peer-to-peer) o páginas de intercambio existen, aunque sea difícil de medir objetivamente y de medir su evolución. De hecho, hasta para los responsables de Mega fue una sorpresa ver a España en el tope de ránking de tráfico de su web.

"Pensamos que mucha gente en Europa estaría interesada en Mega, pero no específicamente España; habíamos pensado que quizás Francia o Alemania", le confiesa a BBC Mundo Vikram Kumar, flamante CEO de Mega, desde sus oficinas en Nueva Zelanda.

Kumar deja una recomendación para las autoridades españolas, si quieren combatir la piratería. Deben apuntar a quienes suben en forma masiva archivos que infringen el copyright, pero no a aquellos que comparten uno o dos, ni tampoco a la "herramientas" en referencia a plataformas como Mega.

Faltan un par de meses para saber si España vuelve a aparecer en la lista 301. Mientras, el debate que en España enfrenta al sector industrial y a una parte del sector académico sigue en pie.

En el medio, las autoridades del gobierno, que prefieren guardar silencio. Apenas han prometido vagamente "nuevas medidas", pero sin entrar en detalle y haciendo poco ruido. Saben, como dice Dans, que el usuario si lo atacan mucho "reacciona con rebeldía".

Fuente: [BBC Mundo]

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